El castillo de los Reyes Magos
Pierwsze momenty na nartach, trzęsące się, strasznie trzęsące się nogi, i okropna niepewność.
El puto argentino potrącony przy zjeździe, łapiący za gardło strach przed tym, czego zupełnie nie należało się bać i kompletny brak przed tym, co na strach zasługiwało. Przerażenie przed głupim zjazdem po śniegu, po którym przecież narty mknęły tak łatwo, i kompletna ignorancja kolejnego rozstania, kolejnego bólu, za każdym razem coraz większego, za każdym razem coraz cięższego.
Sylwester, 2 stycznia w południe, w towarzystwie nagrania sylwestrowego bicia zegara z zeszłego roku.
12 uvas, słodkich i dużych, który cały poprzedni dzień nosiłam ze sobą po Sevilli w moim czerwonym plecaczku i które jakoś oparły się słońcu i przetrwały.
Śniadania z tostów z pasztetem, winogrona, kiwi i sok pomarańczowy.
Kolacje z butelki piwa i kieliszka wina, przy "Dziewczynie o perłowych włosach", słuchanej przy zgaszonym świetle i zasłoniętych oknach, w ciemności, słuchając sercem.
Noce pokryte śniegiem, wiatr huczący na zewnątrz i skromne łóżko, które chroniło nas przed całą resztą świata, który wcale, ale to wcale nie rozumie.
I dużo, duzo książek,
I więcej, więcej pocałunków.
I milion, milion spojrzeń.
I jeden telefon ze łzami w oczach.
I noc.
I sen.
I jego brak.
I prezenty owinięte w niebieski papier z Toy Story, wcale nie dla mnie, dla kogoś ważniejszego.
I tani, samoty hostel w samotnej Sevilli, samotny poranek i samotny samolot w nieodpowiednim kierunku.
A przez szybę wcale nie było widać gór...
Los primeros momentos en los esquies, las piernas temblandose, temblandose fuerte y mucha incertidumbre.
El puto argentino atropellado durante la bajada, el miedo de las cosas cuales no debería temer y falta de él antes de las cosas que mercían que las temese. El pavor ante de una tonta bajada en la nieve, en cual los esquís movían tan facilmente, y la ignorancia de otra despedida, otro dolor, cada vez más grande, cada vez más grave.
La Noche Vieja, 2 de enero en mediodia, con el video de toque de reloj de año anterior.
12 uvas, dulces y grandes, cuales todo el día anterior llevaba conmigo en Sevilla, en mi mochila roja y cuales, en alguna manera han soportado el calor y no se han estropellado.
Los desayunos de tostadas con paté, las uvas, los kiwis y el zumo de naranja.
Las cenas de botella de cerveza y copa de vino, con la ¨Chica con el pelo de perla¨, escuchada con la luz apagada y las percianas cerradas, en oscuridad, escuchando con corazón.
El puto argentino atropellado durante la bajada, el miedo de las cosas cuales no debería temer y falta de él antes de las cosas que mercían que las temese. El pavor ante de una tonta bajada en la nieve, en cual los esquís movían tan facilmente, y la ignorancia de otra despedida, otro dolor, cada vez más grande, cada vez más grave.
La Noche Vieja, 2 de enero en mediodia, con el video de toque de reloj de año anterior.
12 uvas, dulces y grandes, cuales todo el día anterior llevaba conmigo en Sevilla, en mi mochila roja y cuales, en alguna manera han soportado el calor y no se han estropellado.
Los desayunos de tostadas con paté, las uvas, los kiwis y el zumo de naranja.
Las cenas de botella de cerveza y copa de vino, con la ¨Chica con el pelo de perla¨, escuchada con la luz apagada y las percianas cerradas, en oscuridad, escuchando con corazón.
Las noches cubiertas por nieve, el viento haciendo ruido fuera y una cama pequeña, que nos protejia del resto del mundo, que ni un poco, ni un poco nos entiende.
Y muchos, muchos libros.
Y más, más besos.
Y millóm, millón de miradas.
Y una llamada con lagrimas en los ojos.
Y noche.
Y sueño.
Y falta de este.
Y los regalos envolvidos en el papel azul con el diseño de Toy Story, que no son para mi, pero para alguien más importante.
Y un hostal barato y solitario en Sevilla solitaria, una mañana solitaria y un avión solitario en el rumbo errado.
Por la ventana no se veía las montañas...
Y muchos, muchos libros.
Y más, más besos.
Y millóm, millón de miradas.
Y una llamada con lagrimas en los ojos.
Y noche.
Y sueño.
Y falta de este.
Y los regalos envolvidos en el papel azul con el diseño de Toy Story, que no son para mi, pero para alguien más importante.
Y un hostal barato y solitario en Sevilla solitaria, una mañana solitaria y un avión solitario en el rumbo errado.
Por la ventana no se veía las montañas...


Tan creca y tan lejos.
OdpowiedzUsuńTe iras como vinistes.
Ya eres una mariposa y la transformacion ha finalizado, has alzado el vuelo, y el instinto te llama.
Mi corazon se vacía, y siento que tras abrir las alas esa belleza debe seguir su camino.
Esta escrito. Con el frio te veré partir, a un lugar calido donde pasar el invierno.
Solo tu corazon iguala tu hermosura.
Por qué?. Por qué tiene que ser asi?
El recuerdo ser mi castigo.